Ácido hialurónico: usos y propiedades para la piel

El ácido hialurónico vino a sustituir al colágeno como principio activo hidratante para pieles jóvenes y en pieles maduras porque es mucho mejor. También por vía subcutánea, los rellenos y las infiltraciones de ácido hialurónico reemplazaron casi por completo a los de colágeno, pese a que ambos son moléculas presentes en nuestro organismo, incluyendo la piel.

¿Qué es el ácido hialurónico y para qué sirve en el organismo?

El ácido hialurónico es un enorme polisacárido del tipo de los glucosaminoglicanos. No existe un único tipo de ácido hialurónico, aunque todos comparten una estructura sencilla que se repite cientos o miles de veces. Esta estructura es, para los entendidos en bioquímica, un ácido D-glucurónico y una N-acetil-D-glucosamina, unidos por enlaces β (1→3).

Por lo demás, el ácido hialurónico puede tener una estructura más lineal o ramificada, incluso existe ácido hialurónico reticulado, con una estructura que se asemeja a la de una red.

La estructura y el tamaño del los diferentes tipos de ácidos hialurónicos intervienen en sus usos en medicina y cosmética.

En el organismo, las funciones del ácido hialurónico son la de retener enormes cantidades de moléculas de agua (cientos de veces el equivalente a su peso molecular, que no es precisamente pequeño), y la de actuar como un aceite o lubricante que impide la fricción de los huesos en algunas articulaciones, en especial en la rodilla.

Un adulto con normopeso presenta en su organismo unos 15 gramos de ácido hialurónico, lo que da una idea de lo efectivo que resulta en sus funciones fisiológicas.

Alimentos que contienen ácido hialurónico

El ácido hialurónico se encuentra presente en muchos alimentos, aunque en la mayoría está en baja concentración, como sucede en nuestro organismo. Existen excepciones como son la cresta de los gallos, los ojos de los mamíferos y algunas partes cartilaginosas de ciertos animales marinos, y también se obtiene mediante fermentaciones bacterianas.

Si pensamos en la dieta y no en los suplementos, podemos encontrar ácido hialurónico en cantidades relativamente importantes en:

  • Carnes. En especial, aves y ternera, y más en concreto en partes ricas en gelatina natural, en vez de en las carnes magras, aunque también contienen ácido hialurónico.
  • Pescados. Y por pescado no nos referimos solo a peces como el atún, sino a otros animales marinos comestibles como las rayas.
  • Vegetales. Casi todos los vegetales frescos, excepto los frutos secos, contienen bastante ácido hialurónico, pues suelen necesitar retener grandes cantidades de agua tanto en hojas comestibles como en frutas.

Infiltraciones con ácido hialurónico

Por su efecto lubricante, se recurre a infiltraciones de ácido hialurónico en muchas lesiones de rodillas, obteniéndose un alivio notable aunque temporal, lo mismo que sucede con los rellenos de ácido hialurónico.

Esto es así porque nuestro organismo va formando y degradando ácido hialurónico de manera natural mediante el metabolismo y no distingue el que hemos introducido desde el exterior, de manera que, al pasar unos seis meses, el cuerpo o la piel habrán asimilado los rellenos en las arrugas o las infiltraciones en articulaciones concreta y se debe repetir el proceso.

Propiedades del ácido hialurónico en cosmética

Por su excepcional capacidad para retener agua, el ácido hialurónico es fuertemente higroscópico. Cuando se extrae de tejidos va acompañado del agua que retiene entre sus dímeros que se repiten una y otra vez. Entonces, el ácido hialurónico se muestra como una sustancia de elevada viscosidad, casi siempre transparente.

Mediante la acción de enzimas específicas, las grandes moléculas de ácido hialurónico pueden romperse en otras más pequeñas, con aplicaciones industriales, en especial en el campo de la cosmética.

Cosméticos con ácido hialurónico

Hablemos ahora de los cosméticos de uso tópico, no invasivo, que basan o complementan su acción con ácidos hialurónicos. Sí, en plural. Ácido hialurónico para la cara, los labios y el contorno de los ojos.

En cosmética se trabaja con tres grandes tipos de o grupos de ácido hialurónico, dependiendo del objetivo de cada tratamiento:

Ácido hialurónico de alto peso molecular

El más económico, aunque el que se queda en la superficie de la piel. Se usa para aportar hidratación superficial y dar un aspecto dewy a las pieles más jóvenes, o bien para potenciar el efecto de otros humectantes que difunden hasta capas más profundas de la piel, como pueden ser otros tipos de ácidos hialurónicos.

Ácido hialurónico de bajo peso molecular

Obtenido por hidrólisis enzimática de los del grupo anterior. Se trata de activos hidratantes que penetran profundamente en la piel, llegando a rellenar arrugas poco marcadas. Es más caro, el ácido hialurónico de bajo peso molecular y se suele reservar para los tratamientos cosméticos de las pieles más castigadas o de las que sufren deshidratación importante. En tratamientos tan específicos es frecuente asociar el ácido hialurónico de bajo peso molecular con otros ingredientes activos, en busca de un efecto sinérgico.

El ácido hialurónico de bajo peso molecular es muy apreciado en la formulación de productos antiedad destinados a cuidar la zona del contorno de ojos, dado que se trata de un ingrediente que se absorbe con rapidez y sin dejar residuo o sensación de pesadez alguna, aunque todo depende, claro está, del resto de ingredientes de una crema o un sérum.

La rápida absorción y excelente tolerancia (no hay personas alérgicas al ácido hialurónico, pues es un componente natural de la piel) son aspectos a tener en cuenta cuando se trata el contorno de los ojos, para asegurarse de que el cosmético, que pese a todo debe estar oftalmológicamente testado, no llegue a penetrar en los ojos porque los frotemos en un descuido, y de que tampoco arruinará nuestro maquillaje.

Ácido hialurónico de peso molecular medio

Con un coste y un nivel de penetración en la piel intermedio entre los otros dos grandes grupos de AH, se suele emplear como refuerzo en los cosméticos de tratamiento de las pieles deshidratadas, independientemente de su edad.

El ácido hialurónico es un principio activo con numerosos usos en medicina y en el campo de la estética, sobre el que se continúan investigando nuevas aplicaciones por su excelente tolerancia y sus propiedades físicas.

Se trata de un principio activo caro, pues aunque está presente en muchos alimentos, suele aparecer en bajas concentraciones, debido a su elevada efectividad. Para fines médicos o en cosmética especializada se necesitan formas puras de ácido hialurónico, que se suelen extraer mediante fermentaciones bacterianas. No es necesario recurrir a rellenos o infiltraciones de ácido hialurónico en la piel para aprovechar sus efectos hidratantes y antiarrugas, basta con usar productos bien formulados, reforzados con otros ingredientes activos de gran eficacia (nos encantan los factores de crecimiento epidérmico) y ser insistente en su uso, para lograr que en unas semanas se vean resultados incluso en capas profundas de la epidermis.

El ácido hialurónico ha desplazado al colágeno en casi todos los tratamientos para el cuidado facial porque no existe posibilidad de reacciones alérgicas al AH y porque su poder humectante es muy superior. Ambos principios activos, ácido hialurónico y colágeno, presentan el problema de que son asimilados por el organismo al cabo de unos meses, pero en cosmética. el nivel de penetración del ácido hialurónico de bajo peso molecular asegura resultados permanentes a cambio de fidelidad a los productos que lo contengan en las proporciones y formas moleculares adecuadas.

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