Cómo preparar tu piel para el verano

La primavera es el momento de comenzar a cuidarse de cara a los meses de calor, por eso nuestro mensaje es claro: prepara tu piel para el verano. Vamos a explicarte cómo debes cambiar tus rutinas para que la piel pueda defenderse mejor del sol y de otras agresiones como el agua de mar o el agua clorada de las piscinas.

Además, los cuidados de la piel en verano y primavera te ayudan a mostrar un cutis más bonito, por lo que si después no tomas baños de sol ni te zambulles en piscinas, no será un esfuerzo realizado en vano.

Tras el verano, tanto si has disfrutado de sol y playa como si has tenido unas vacaciones urbanas, realizando turismo de ciudad o preparando exámenes para septiembre, tu piel va a necesitar cuidados extra para reparar daños si los hubiera y para poder enfrentarse al cambio de estación. Vamos a ver todo lo que puedes hacer por la salud y el aspecto tu piel de cara al verano.

Prepara tu piel para el verano

En primavera llega el momento de aumentar las defensas naturales de la piel frente a las radiaciones solares y de cuidar de que disfrute de una perfecta hidratación.

Por suerte, los mercados se llenan de frutas y verduras de temporada, ricos en vitamina A, betacaroteno y otros antioxidantes que mejoran las defensas de tu piel frente a las radiaciones. Si cuidas tu alimentación durante estos dos o tres meses, en principio no necesitas tomar suplementos específicos para proteger la piel del sol.

Recuerda que el consumo de antioxidantes debe realizarse dentro de las dosis que se han establecido como seguras y que no te libra de tu gran defensor, que es un buen protector solar. En principio, deberías usar protección durante todo el año en el rostro y las manos, también en cuello y escote si vives en zonas de calor, y aumentar el factor de protección de tus productos solares en verano.

Pero seguimos con la primavera y por qué es en este momento cuando debes preparar tu piel para el verano. Por un lado, una dieta rica en antioxidantes tarda entre 4 y 8 semanas en dejar sentir sus efectos en la piel, y eso incluye zonas tan desprotegidas como el contorno de los ojos. ¿Sabías que esta piel tan fina y la de los párpados no son capaces de filtrar las radiaciones solares? Eso se traduce en arrugas prematuras y en problemas degenerativos de la visión: invierte en unas buenas gafas de sol, de óptica, y úsalas también en la montaña si son aptas para ello (en otro caso, compra un segundo par de gafas).

Con respecto al consejo de llegar al verano con la piel perfectamente hidratada, es una recomendación que te damos para minimizar el daño que va a sufrir tu piel por poco que te guste tomar el sol; porque todos conocemos la teoría pero, entre nosotros, ¿te aplicas el protector solar cada dos horas o tras cada chapuzón siempre?

Lo más seguro es que como casi todos, alguna vez te despistes, y esas pocas veces bastan para hacer que aparezcan manchas de pigmentación que pueden ser discretas o más oscuras.

No te apures, existen tratamientos cosméticos eficaces en la prevención y tratamiento de manchas de pigmentación diversas y de lentigo, incluso se puede revertir en parte el fotoenvejecimiento con activos cosméticos muy específicos, como son los factores de crecimiento epidérmico, que logran maravillas. Pero lo que la cosmética no puede reparar hoy por hoy es el daño en el ADN que producen los rayos ultravioletas y que suelen ser la causa de diferentes tipos de cáncer de piel, en especial del temido melanoma

Si vives en zonas con mucho sol o un alto índice de radiaciones ultravioletas, deberías adoptar estas medidas protectoras veraniegas ya en primavera. Además, si comienzas un tratamiento antimanchas que a la vez sea preventivo en abril o mayo, tendrás menos riesgo de padecer este problema estético a la vuelta del verano o conforme vayan pasando los años.

No bajes la guardia en vacaciones: ¿cómo cuidar la piel en verano?

Los cuidados de la piel en verano consisten en seguir con las precauciones de la primavera y no separarte de tus gafas de sol homologadas y de un filtro solar adecuado a tu fototipo y a las condiciones ambientales de donde te encuentres.

Cuida la hidratación interna y aumenta tu dosis de hidratación externa. Aumentar la hidratación por vía tópica no implica usar productos más untuosos si tu piel no los necesita. De hecho, en verano casi todos elegimos texturas más ligeras porque la piel suele mostrarse un poco más grasa.

¿Cómo aportar el extra de hidratación entonces? Con un buen sérum, formulado con base acuosa y de fácil absorción. En Riscell hemos apostado por dos fórmulas, que se adaptan a cualquier tipo de cutis, aunque uno sea para pieles normales y otro esté pensado para pieles maduras o que necesiten reactivar los procesos naturales de regeneración de la piel. La cuestión es que son sérums muy ligeros, y con tu crema hidratante o con mascarillas puedes aportar a tu piel los lípidos que necesite, tanto si son muchos como si debes usar fórmulas no comedogénicas.

¿Cómo cuidar la piel después del verano?

El verano llega a su fin y con el cambio de estación descubres tu piel reseca y opaca. ¿Por qué, si has hecho todo lo que te hemos dicho? Pues porque, como te hemos advertido, las vacaciones en la playa o la montaña y los chapuzones en piscinas suelen pasar factura.

Exfolia tu piel con suavidad para eliminar las células muertas y que pierda su tono opaco. Si te has cuidado bien durante la primavera y verano, con eso bastará.

Pero hay un problema ineludible y es el cambio de estación. Con el paso al otoño y la primavera la piel sufre, y lo notarás más si eres una persona con piel sensible, reactiva, atópica, con psoriasis, etcétera. También tu cabello se resiente y es porque en primavera y otoño se produce un cambio interno.

El resultado es que las pieles requieren una atención extra al comenzar el otoño. Si le sumas el estrés de la vuelta a la rutina y el cambio brusco de horarios, te puedes ver incluso con ojeras. Relájate, porque, otra vez, hay soluciones cosméticas para que tu piel se recupere en un par de semanas. Pero recuerda que todo el otoño es una época de mimos extra para pieles y cabellos, y mientras la primavera es la temporada de atiborrarse de antioxidantes naturales, el otoño es el periodo en el que debes calmar tu piel. Si, para colmo, no has sido cuidadoso durante tus vacaciones, más que calmar podemos hablar de restaurar y eso solo lo consiguen los factores de crecimiento epidérmicos.

Por vía oral, los ácidos grasos omega 3, en concreto el DHA, serán tus aliados. Puedes obtenerlos comiendo pescado azul, nueces o con suplementos. Hay personas que necesitan una suplementación extra de ácidos grasos omega 3 durante todo el año por padecer determinadas patologías y no pasa nada, son sustancias inofensivas salvo que las ingieras en dosis disparatadas.

 

Te entendemos, de verdad, es posible que no quieras oír lo de “prepara tu piel para el verano”, sino que deseas tener una crema hidratante que te sirva para todo el año. Nadie te niega esa posibilidad si eliges bien, pero también te gustaría lucir un cutis perfecto durante todo el año y eso solo se consigue adaptando tu dieta y tu rutina de cuidado de la piel a cada estación.

En Riscell somos conscientes de que muchos clientes no desean tener que recurrir a diez cosméticos diferentes para llevar a cabo los cuidados de la piel en verano o después de él, por ello ofertamos unos pocos productos, formulados de manera que se adapten a muchos tipos de cutis, y dejamos en manos de nuestra clientela la elección de cuidados extra como aceites o mascarillas, en caso de llegar a necesitarlos.

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