Cómo prevenir y eliminar los puntos negros

Los puntos negros no son exclusivos de la adolescencia ni son señal de una mala higiene, aunque es cierto que una correcta limpieza facial es un arma efectiva para mantenerlos bajo control.

Una buena limpieza no implica que sea un proceso agresivo, más bien al contrario, debe adaptarse a las características particulares de cada piel. Y una de esas características puede ser la presencia de puntos negros en nariz, barbilla o zonas más caprichosas como el contorno de los labios. También se puede sufrir de puntos negros en hombros y espalda, aunque son más frecuentes en el rostro. Entender por qué salen los puntos negros nos ayuda a elegir la mejor manera de tenerlos controlados sin llegar a agredir nuestra piel.

Qué son los puntos negros

Los puntos negros, comedones o barrillos son pequeños abultamientos que tienden a aparecer en las zonas más grasas del rostro, lo que se conoce en cosmética como zona T. Se producen por la acumulación de células de piel muerta y de sustancias grasas que segrega la piel y llegan a taponar un poro. La exposición al aire oxida esa mezcla y le confiere a la parte abultada ese odioso aspecto oscuro que muchos piensan se debe a una mala higiene.

Los puntos negros pueden llegar a infectarse, dando lugar a las famosas espinillas. Unos y otras pueden dejarnos cicatrices en el rostro si los manipulamos de forma indebida, por lo que lo mejor es tratarlos de forma tópica y esperar a que desaparezcan por el tratamiento y no mediante una extracción mecánica.

Por qué salen los puntos negros

En efecto, una mala higiene empeora un problema de puntos negros, aunque el origen de los mismos suele ser una piel que no se renueva con la facilidad y que va unida a la acumulación de cierta cantidad de sebo en los cilindros de los poros que se van taponando con piel muerta.

La adolescencia, con sus picos hormonales, es la edad en la que un mayor porcentaje de la población presenta problemas con puntos negros y espinillas, problemas que van más allá de lo estético en muchos casos, llegando a afectar a la autoestima y a la salud de la piel.

Sin embargo, los puntos negros pueden acompañarnos casi hasta la vejez, incluso si nuestra piel es más bien seca. Pocos se libran de sufrir algunos si no conocen cómo quitar los puntos negros de forma eficiente y segura. Hay varias maneras de combatir los puntos negros y en los casos leves suele ser suficiente una limpieza de cutis con extracción de puntos negros mensual o el uso de cosméticos con ingredientes activos queratolíticos: urea o alfa-hidroxiácidos son los más utilizados.

Tratamientos cosméticos

El tratamiento cosmético de los puntos negros comienza con los limpiadores elegidos para la higiene diaria, facial y corporal, a cada zona el suyo. Deben asegurar a la piel un correcto nivel de lípidos, para que no esté muy grasa pero tampoco reseca o tirante, desprotegida.

Algunos limpiadores faciales incorporan scrubs —pequeñas partículas exfoliantes— muy suaves, adecuados para ser usados a diario, y otros incluyen agentes queratolíticos como la urea o el ácido láctico, también en dosis bajas, que son mejor tolerados por las pieles más sensibles.

Al menos una vez por semana, conviene tratar las zonas del rostro afectadas por puntos negros con un exfoliante más potente o con una mascarilla con efecto peeling (exfoliante químico que penetra mejor entre las capas de piel muerta). En cualquier caso, tras ese tratamiento se debe calmar la piel con un velo facial o un sérum que nos ayude a compensar la irritación causada por la exfoliación.

Conviene asegurarse de que los exfoliantes físicos o químicos o, en su defecto, el tratamiento posterior, contienen principios activos antisépticos para evitar posibles infecciones de los comedones. Los aceites esenciales de árbol de té y de lavanda suelen ofrecer muy buenos resultados, como también podemos conseguir ese mismo efecto con un plus de suavidad con productos enriquecidos con miel o con mascarillas caseras a base de este ingrediente.

Tratamientos caseros

Si optamos por hacer la limpieza facial profunda en casa, las saunas faciales se pueden sustituir por vahos de agua a la que podemos añadir unas gotas de aceite esencial de lavanda, tomillo o romero. Nos cubrimos la cabeza con una toalla y esperamos unos minutos. De esta manera abrimos los poros, no tanto para extirpar puntos negros sino para que penetren mejor los tratamientos.

Mascarillas de miel con yogur, un scrub de azúcar con un poco de aceite cuyos restos eliminaremos con un gel limpiador suave o masajes realizados con copos de avena y miel son algunos de los muchos tratamientos que ayudan a eliminar los puntos negros, que han quedado más expuestos por el vaho mediante arrastre o por acción de algunos agentes queratolíticos suaves.

Nuestras abuelas recomendaban el uso de tomate tras los vahos faciales, pero no es un remedio casero muy eficaz. Solo va bien a pieles muy grasas, aunque hoy por hoy hay opciones igual de respetuosas y más efectivas.

Si además de puntos negros tenemos problemas de acné, la limpieza casera debería incluir un tratamiento con arcillas. Las arcillas roja y verde son las mejores para combatir las impurezas de la piel.

De nuevo, tu tratamiento de spa en casa debe terminar con un velo tratante, que puede ser de cosmética avanzada (es lo mejor) o una mascarilla casera descongestionante. Y de noche, no te olvides de darle un extra de mimos a la piel con un buen sérum regenerador, oil free, como el de Riscell.

Consejos para prevenir y eliminar los puntos negros

La principal medida es mantener una buena higiene diaria con productos adecuados a nuestro tipo de piel, que no tienen por qué ser abrasivos o dejarnos sensación de tirantez. Además, cada dos o tres semanas, un mes en caso de pieles muy sensibles, conviene realizar una limpieza facial profunda, bien sea en cabina, bien en nuestra propia casa. Durante esta limpieza, con las manos perfectamente limpias y tras un tratamiento con vapor, podemos extraer los puntos negros más voluminosos, aunque la forma de eliminarlos suele ser menos drástica.

Para completar la prevención de la aparición de puntos negros en el cutis, evitaremos el abuso de ciertos alimentos muy grasos si notamos que hay relación (no afectan a todo el mundo por igual) y usaremos solo maquillajes no oclusivos. Por supuesto, el maquillaje se debe eliminar cada noche antes de irse a dormir, sin excusas que valgan.

 

Los puntos negros pueden acompañarnos casi toda la vida adulta y quitar esos puntos negros sin agredir la piel no es tan sencillo como parece. Requiere de paciencia y de una sabia elección en los productos a utilizar. No existen tratamientos universales, lo que sí es válido para todo el mundo es que, si manipulas mal los comedones o puntos negros, vas a sufrir marcas o cicatrices que, por suerte, hoy en día tienen solución con un tratamiento láser específico. Aunque mejor no necesitarlo, ¿verdad?

Sea cual sea la manera de tratar un cutis con puntos negros, se hace necesario compensar la pequeña agresión que implica un tratamiento capaz de penetrar en los poros y desobstruirlos. Para ello, no te olvides de la cosmética regenerante, pero vigila que sea no comedogénica.

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