La piel es, frecuentemente, una de las partes del cuerpo que más se tiende a descuidar, algo que tarde o temprano acaba pasando factura irremediablemente. Sin embargo, cuando una persona comienza a sentir síntomas de alergia en la piel, el cuidado de la misma se vuelve tan necesario que no se pasa por alto.

Las reacciones alérgicas que se manifiestan en la piel suelen causar molestias que llegan a ser insoportables: picor, escozor, aparición de ampollas y sarpullido e incluso sangrado; pero, ¿cómo reconocer los síntomas de alergia en la piel y por qué aparecen? ¿existen tratamientos efectivos?

Hoy iniciaremos un viaje por este tipo de reacciones y nos detendremos a analizar en profundidad la alergia a los cosméticos y al sol: dos de las alergias de la piel que se presentan con mayor frecuencia y a las que menos caso se hace.

Dermatitis por contacto y alergia a los cosméticos

El uso de cosméticos es frecuentemente el responsable de que aparezca la dermatitis por contacto, una reacción que se produce a consecuencia de la exposición directa de la piel a determinados alérgenos.

Es importante entender que muchas de las reacciones de la piel tras la aplicación de productos cosméticos son en realidad una dermatitis irritante de contacto, la cual no es causada por una alergia, sino que es una respuesta de la piel al exponerse a una sustancia irritante, agresiva e incluso tóxica.

Síntomas de alergia a los productos cosméticos

A continuación detallamos algunos de los habituales signos o síntomas de alergia a los cosméticos, los cuales se producen en la zona donde se ha aplicado el producto causante de la reacción; comúnmente, en el rostro.

  • Aparición de sarpullido, granitos o acné por todo el rostro.
  • Sensación de escozor y picor en la piel.
  • Piel enrojecida e inflamada.
  • Cutis rígido y seco.
  • Ojos llorosos.
  • Aparición de prurito, costras o escamas en la cara.

En casos de alergia grave a los cosméticos, puede llegar a producirse fiebre, asma, alteraciones gastrointestinales e incluso dificultad para respirar.

Cómo evitar la alergia a los productos cosméticos

La mayoría de las reacciones cosméticas son totalmente evitables, por lo que prevenir la aparición de los síntomas de alergia a los cosméticos es la mejor forma de que la piel se mantenga sana y de aspecto saludable. Para ello es importante tener en cuenta algunas recomendaciones importantes:

  • Acatar las instrucciones del producto: antes de aplicar cualquier tipo de producto cosmético sobre la piel, siempre se deben leer y respetar las instrucciones de uso detalladas por el fabricante. Es importante recordar que algunas de las reacciones que se producen tras utilizar un cosmético son causadas por un mal uso del mismo; aplicar el producto sobre una zona del rostro para la que no está indicado o exponerse al sol tras emplear un cosmético fotosensibilizante son los errores más frecuentes.
  • Utilizar productos cosméticos confiables: comúnmente se tiende a utilizar productos de sospechosa procedencia o de escasa calidad a fin de ahorrar algo de dinero del bolsillo. Sin embargo, muchos de estos cosméticos no reúnen los requisitos de sanidad exigidos y pueden ocasionar una reacción alérgica o desencadenar efectos indeseados en la piel. Para evitar este tipo de daños es necesario elegir marcas especializadas y avaladas por laboratorios confiables y seguros.
  • Usar productos sin perfumes e hipoalergénicos: los conservantes y los perfumes son los responsables de la mayoría de las reacciones alérgicas a los cosméticos. Cuando la dermis se sensibiliza a este tipo de ingredientes, los síntomas de alergia reaparecen cada vez que el producto entra en contacto con la piel, hecho que hace necesario utilizar cosméticos faciales como los productos de la gama Riscell: sin perfumes e hipoalergénicos
  • Evitar cosméticos irritantes: los productos destinados a la decoloración, coloración y depilación facial son a menudo irritantes para la delicada piel del rostro. Evitar este tipo de cosméticos utilizando alternativas menos agresivas para el cutis es una buena forma de mantener las reacciones alérgicas a raya. Del mismo modo, es importante vigilar la caducidad de los productos cosméticos, desechando los que se encuentren caducados o en mal estado.

Alergia al sol: alteraciones fotoalérgicas

La erupción polimorfa lumínica, comúnmente conocida como alergia al sol, es realmente un conjunto de enfermedades cutáneas que aparecen después de la exposición solar como respuesta a una fotosensibilidad patológica a las radiaciones ultravioletas. Por lo que esta reacción alérgica es causada por uno o varios tipos de fotodermatosis entre las que se pueden incluir las siguientes:

  • Fotodermatosis idiopáticas adquiridas: reacción que habitualmente se presenta de forma espontánea a causa de prurigo actínico, hidroa vacciniforme, urticaria solar y reticuloide actínico, entre otras enfermedades más o menos frecuentes.
  • Fotosensibilización química: respuesta exagerada o anormal a la luz solar inducida por sustancias químicas o fármacos tales como anticonceptivos, antihistamínicos, antihipertensivos, antipsicóticos, antiarrítmicos, anticonvulsionantes y antiparasitarios.
  • Alteraciones en la reparación del ADN: patologías poco frecuentes y hereditarias como el xeroderma pigmentoso, el síndrome de Cockayne o el síndrome de Bloom.

Síntomas de alergia al sol

Aunque los síntomas de alergia al sol varían ligeramente dependiendo del tipo de fotodermatosis que cause la reacción cutánea, las lesiones que se producen en la piel tienden a seguir una misma fisonomía:

  • Enrojecimiento en las zonas de la piel expuestas a los rayos del sol.
  • Picor, dolor o escozor en la piel tras la exposición solar.
  • Aparición de pápulas «pequeños bultos que se elevan sobre la piel».
  • Aparición de ampollas o papulovesículas, cuyo aspecto es similar al de las pápulas pero presentan líquido en su interior.
  • Descamación, placas, costras o sangrado.

La mayoría de estos síntomas aparecen minutos u horas después de que se produzca la exposición al sol y las zonas de la piel más afectadas suelen ser el cuello, los antebrazos y el escote.

Tratamientos para la alergia al sol

La alergia al sol debe ser confirmada y tratada por un médico especialista a fin de que se establezca la terapia más adecuada y segura para el paciente; dicho esto, existen tratamientos que han demostrado ser efectivos en la curación y disminución de las reacciones cutáneas producidas por la exposición al sol:

  • Evitación solar: en casos muy leves de alergia al sol, evitar la luz ultravioleta durante unos días será acto suficiente para que la piel vuelva a su normalidad.
  • Tratamientos farmacológicos: las cremas con corticosteroides se pueden adquirir libremente en farmacias y han demostrado ser efectivas en ciertas reacciones solares leves. En casos de alergia severa, puede que el Dermatólogo decida tratar al paciente con fármacos corticosteroides orales como la prednisona.
  • Fototerapia profiláctica: la fototerapia es un tratamiento natural que trata la piel mediante un proceso de desensibilización solar consiguiendo mitigar e incluso eliminar los signos de alergia al sol.

Hay que tener en cuenta que la prevención es la mejor forma de proteger la piel de los efectos indeseables del sol: usar un protector solar contra rayos UVA y UVB de factor elevado, evitar la exposición al sol en horas de mayor incidencia solar y utilizar la ropa adecuada son algunas de las recomendaciones para disminuir la aparición de indicios alérgicos en la piel a causa del sol.

Por último, recomendamos la visita inmediata a un especialista ante la aparición de síntomas de alergia; solo él podrá ofrecer un diagnóstico seguro y fiable.

 

Autor Riscell

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