Qué es la dermatitis seborreica en la cara y cómo puedo tratarla

La dermatitis seborreica es una de esas enfermedades crónicas de la piel que se manifiesta por brotes. Aunque no tiene cura definitiva, la dermatitis seborreica requiere de una serie de cuidados para espaciar y reducir la gravedad de los brotes, que suelen requerir de tratamiento farmacológico. Y dentro de esos cuidados, la limpieza y posterior hidratación, realizada con productos adecuados, son de vital importancia, en especial cuando la dermatitis seborreica afecta a la cara.

Existen diferencias en la sintomatología y tratamiento de la dermatitis seborreica en la cara cuando hablamos de bebés y cuando nos referimos a adultos. Hoy vamos a centrarnos en la dermatitis seborreica adulta, la que no tiene cura definitiva pero sí se puede mantener bajo control.

Dermatitis seborreica facial en adultos

La dermatitis seborreica en adultos puede presentarse en el tronco, las zonas de pliegues de la piel, el rostro y el cuero cabelludo, siendo el cutis la zona más difícil de proteger porque es la más expuesta y porque suele requerir de productos de higiene y cuidados diferentes a los que se usan en el cuerpo o en el cuero cabelludo.

Además, algunos tratamientos farmacológicos como pueden ser las cremas de uso tópico con corticoides, necesarios para controlar brotes de cierta intensidad, requieren de un uso muy cuidadoso en el rostro, pues en esa piel se observan antes los efectos adversos —a veces permanentes— de tales medicamentos.

Para entender cómo debemos cuidar nuestro cutis si sufrimos de dermatitis seborreica (DS), lo mejor es comenzar explicando qué es la dermatitis seborreica y cuáles son sus causas, junto con los síntomas más característicos en adultos, que es el tema que nos ocupa.

La dermatitis seborreica adulta es una enfermedad crónica de la piel, como lo son la psoriasis y la dermatitis atópica. Y, como sucede con estas otras enfermedades, el sistema inmunológico se encuentra implicado en los brotes o crisis, que además pueden ser debidas a causas diversas. Por si fuera poco, las tres enfermedades citadas cursan con prurito y descamación, por lo que lo mejor es acudir a un dermatólogo para que verifique el diagnóstico.

Diagnosticar una DS adulta no es siempre sencillo, pudiendo ser necesario que el médico realice un raspado de las escamas de la piel para enviar la muestra a analizar. Incluso hay un tipo de dermatitis seborreica adulta que comparte síntomas con la psoriasis en el diagnóstico visual (la dermatitis atópica se distingue mejor).

Las causas de la dermatitis seborreica adulta son variadas y no siempre se dan todas a la vez.

  • Existe un componente genético que explica por qué en algunas familias hay una alta incidencia de casos, pero no se trata de una enfermedad hereditaria por sí misma.
  • Factores externos como una mala higiene o el uso de productos de limpieza o cosméticos oclusivos pueden ser el origen de una dermatitis seborreica adulta en personas que ya mostraban cierta predisposición, así pues, cuidado con nuestra rutina de cuidado facial, capilar y corporal.
  • Aunque puede aparecer casi a cualquier edad, lo más común es que la dermatitis seborreica se manifieste por primera vez entre los 40 y los 60 años de edad, con mayor incidencia en la población masculina, pues presentan de por sí un cutis más graso.
  • En efecto, la acumulación de sebo en la piel empeora los cuadros de DS.

Los casos de dermatitis seborreica adulta que se distinguen mejor con un diagnóstico visual se presentan con placas eritematosas de bordes bien definidos, dentro de las cuales se observa descamación. Estas escamas de piel son blanquecinas o amarillentas y tienen un aspecto oleoso, que da nombre a la enfermedad. No obstante, como los tratamientos para la dermatitis seborreica buscan —entre otras cosas— controlar el exceso de sebo, se pueden ver casos de pacientes con descamaciones de aspecto más seco, incluso con piel falta de hidratación.

La dermatitis seborreica cursa con prurito, más o menos acentuado dependiendo de la gravedad del caso y de si estamos ante un brote o no. En el rostro, la piel es más fina y las lesiones de rascado mucho más frecuentes.

No es corriente, aunque se dan casos en los que la dermatitis seborreica adulta afecta también a los párpados, lo que requiere del uso de productos específicos para la limpieza de esta zona. Por lo general, las zonas del rostro más afectadas por la dermatitis seborreica son las cejas, las aletas de la nariz y el nacimiento del cabello en la frente y las sienes, aunque mucha gente también presenta síntomas en las mejillas, la barbilla y dentro del pabellón auditivo. La higiene es fundamental en todos los casos.

Tratamientos de la dermatitis seborreica en la cara en adultos

En los casos leves, la dermatitis seborreica del rostro se puede controlar con una buena higiene unida al uso de cosméticos hidratantes pero, a la vez, no oclusivos, como por ejemplo nuestros serums para el rostro. De paso te recordamos que nuestro serum capilar se adapta también a todo tipo de cueros cabelludos, incluyendo los seborreicos.

La higiene de una piel con dermatitis seborreica se debe llevar a cabo con agua y jabón, un jabón no oclusivo, en casos leves, o alternando productos con cierta acción fungicida con la limpieza jabonosa en casos más complicados. El rostro se debe lavar dos veces al día, incluso más si notamos que fuera necesario en verano o por hacer deporte. Se busca realizar un efecto de arrastre del exceso de sebo y, cuando es necesario, controlar infecciones fúngicas oportunistas que pueden hacer que los brotes no remitan.

Y, ahora que hablamos de los brotes, el tratamiento de la dermatitis seborreica pasa por evitar todos los factores que empeoren el cuadro clínico de cada paciente en particular. El estrés suele ser la causa de muchos brotes de dermatitis seborreica, aunque también pueden influir la ingesta de determinados alimentos y, repetimos, el uso de productos inadecuados para el cuidado de la piel. De todas formas, la dermatitis seborreica facial en adultos tiende a empeorar en los meses de otoño e invierno hagamos lo que hagamos.

Con respecto a la hidratación de los cutis adultos con dermatitis seborreica, hemos de elegir texturas ligeras y no grasas, capaces no solo de hidratar, sino de aportar a la piel los cuidados que necesita por su edad biológica e incluso de revertir el daño que pueden producir los geles de lavado con activos fungicidas. Regenerar la piel sin aportar lípidos es algo complicado, por eso en Riscell hemos apostado por los factores de crecimiento epidérmico, que nos permiten cubrir las necesidades de regeneración de cualquier tipo de piel con fórmulas muy ligeras.

¿Cómo limpiar la cara con dermatitis seborreica?

Aunque te pueda sorprender, con un lavado relativamente enérgico puede aumentar el poder limpiador de los productos que se empleen. Recuerda que después la hidratación será específica y aportará de paso regeneración a la piel.

Cuando hay mucha descamación, se pueden usar productos limpiadores con urea o con alfa-hidroxiácidos.

¿Qué sucede con las limpiezas faciales profesionales? ¿Puedo acudir a mi centro de estética si sufro de dermatitis seborreica?

Nuestro consejo es que si te encuentras en medio de un brote no te sometas a limpiezas profundas, pues podrían hacerte más daño que bien por estar tu piel inflamada y sin defensas.

En los demás casos, entre brotes, puedes realizar limpiezas faciales en cabina siempre y cuando te pongas en manos de profesionales y usen productos adaptados a tus necesidades específicas. Otra opción es realizar la versión casera de dichas limpiezas en tu hogar, invirtiendo en unos sencillos aparatos como una sauna facial, para tener la seguridad de que todo lo que toca tu cutis es apto para una piel con seborrea. Si realizas las limpiezas faciales en casa serán un poco menos profundas que si las haces en cabina, por lo que deberás repetirlas cada semana o diez días, aunque con el dinero que te ahorras podrás invertir en los mejores productos para la limpieza y el tratamiento posterior a la misma.

 

A modo de resumen, la dermatitis seborreica adulta es una enfermedad crónica de la piel que no tiene cura definitiva. Su tratamiento va enfocado a evitar los brotes, que son los momentos en los que pueden surgir infecciones causadas por microorganismos oportunistas y, en cualquier caso, sufrirás bastantes molestias.

Una buena limpieza y la posterior hidratación, realizadas siempre con productos aptos para tu tipo de cutis, serán tus aliados para espaciar los brotes y minimizar la intensidad de los mismos.

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