Tratamientos faciales con factores de crecimiento, rejuvenecer sin cirugía

 

Desde que en 1986 la neuróloga italiana Rita Levi-Montalcini descubriera el primer factor de crecimiento nervioso conocido, estos mensajeros celulares han revolucionado la Medicina llegando a convertirse en un tratamiento efectivo contra enfermedades hematológicas y oncológicas, además de jugar un importante papel en los tratamientos estéticos corporales, y más concretamente en el rejuvenecimiento facial sin cirugía. Pero, ¿qué son y cómo actúan en nuestro organismo los factores de crecimiento? ¿Son una alternativa real a la cirugía estética? ¿Los tratamientos que se aplican son seguros? ¿Cuál es su efectividad? Hoy queremos ayudar a resolver algunas de las cuestiones más importantes acerca de los tratamientos con factores de crecimiento, intentando que se comprenda cómo los avances biotecnológicos ofrecen un mundo de posibilidades en la regeneración de las células del organismo.

¿Qué es un factor de crecimiento?

Un factor de crecimiento es un conjunto de elementos moleculares, de naturaleza mayormente proteica, que favorecen la comunicación intercelular en combinación con las hormonas y los neurotransmisores.

Los factores de crecimiento están naturalmente presentes en el plasma sanguíneo y las plaquetas y actúan estimulando el rápido crecimiento de las células e iniciando la mitosis, un proceso de división celular que promueve el crecimiento y la reparación de los tejidos.

Composición y principios en los que se basan los factores de crecimiento

El conjunto de proteínas de las que se componen los principales factores de crecimiento así como sus principios de actuación son los siguientes:

  • Factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGF): proteína encargada de regular el crecimiento y la división celular, además de fomentar la multiplicación de tejido conectivo, células gliales y musculatura lisa.
  • Factor de crecimiento transformante beta 1 y 2 (TGF – β1 y TGF – β2): proteína vinculada a la cicatrización de heridas y a la formación de tejido óseo que ajusta y regula la proliferación y diferenciación celular.
  • Factor de crecimiento epidérmico (EGF): proteína natural presente en las células de la piel y en el resto de las células del cuerpo cuya función principal es regular el desarrollo, la supervivencia y la renovación celular.
  • Factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1): proteína con efecto anabolizante que aumenta la proliferación de diversos tipos de células.
  • Factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF): proteína que media la linfangiogénesis, promueve el efecto vasodilatador y estimula la migración de células endoteliales, neuronas, células epiteliales renales y células tumorales.
  • Factor estimulante de colonias de granulocitos y monocitos (GM-CSF): proteína que promueve la maduración, reparación y regeneración de las células, estimulando su actividad biológica.
  • Factor de crecimiento de fibroblastos (FGF-2): proteína que incrementa la actividad mitótica y síntesis de ADN promoviendo la proliferación de varias células del tejido fibroso, de unión y soporte del cuerpo.
  • Factor de crecimiento de hepatocitos (HGF): proteína natural antioxidante que acelera la migración celular y genera y equilibra los hepatocitos.
  • Proteínas morfogenéticas del hueso (BMP): inducen a formación de hueso nuevo, cartílago y tejido conectivo.
  • Factor de crecimiento de tejido conectivo (CTGF): proteína que regula el ciclo, migración y adhesión celular, y promueve la formación de vasos sanguíneos y la cicatrización de las heridas.

Últimos avances e investigaciones en la aplicación de tratamientos con factores de crecimiento

El Centro de Oftalmología Barraquer ha desarrollado recientemente la denominada membrana de fibrina, un tratamiento ocular que concentra factores de crecimiento y consigue reducir el tiempo de recuperación en el postoperatorio de las intervenciones oculoplásticas, disminuyendo de forma drástica los hematomas, los edemas y la hinchazón tras cirugías tanto de reconstrucción como estéticas.

La membrana de fibrina está compuesta por plasma rico en plaquetas y se elabora a partir de una pequeña muestra de sangre del paciente. Durante la intervención quirúrgica, el tratamiento es aplicado en la sutura permitiendo que los factores de crecimiento favorezcan la cicatrización y regeneren el tejido afectado en un tiempo récord, algo que supone un antes y un después en la cirugía plástica ocular.

Tratamientos faciales con factores de crecimiento como alternativa al uso de cirugía

Los factores de crecimiento en estética han demostrado ser una alternativa eficiente al uso de cirugía antienvejecimiento, siendo totalmente efectivos en la eliminación de arrugas y disminución de los signos de envejecimiento facial.

El factor de crecimiento epidérmico está naturalmente presente en la piel en cantidades que menguan con el paso del tiempo. Las sustancias bioestimulantes de los tratamientos faciales con factores de crecimiento incitan, potencian y aceleran la regeneración de los tejidos, consiguiendo estimular el desarrollo de las células y obteniendo un intenso efecto rejuvenecedor.

Cuando se aportan factores de crecimiento a la piel, se activa la reconstrucción celular y se estimula la producción de colágeno, ácido hialurónico y elastina, haciendo que el rostro recupere su elasticidad y firmeza sin necesidad de pasar por quirófano.

Además, una de las grandes ventajas de los tratamientos con factores de crecimiento frente al uso de cirugía estética es su inocuidad, algo sumamente importante que lo convierte en la alternativa perfecta a la riesgosa intervención operatoria del rostro.

Material y métodos para el tratamiento de rejuvenecimiento facial con factores de crecimiento

Es importante que la adquisición de tratamientos que utilizan factores de crecimiento se realice en tiendas que comercialicen productos de laboratorios especializados a fin de maximizar los buenos resultados.

La gama de tratamientos con factores de crecimiento de Riscell ha sido elaborada a partir de una larga investigación y trayectoria biotecnológica; algo que permite la aplicación de innovadores y efectivos ingredientes activos al mismo tiempo que se afianza la salud de la piel.

Todos los productos antiedad que ofrecemos están formulados para prevenir el envejecimiento del rostro y su aplicación local estimula la renovación celular, reduce las arrugas y aumenta la síntesis de colágeno. Sus principales ingredientes activos se han elaborado respetando la estructura de las proteínas humanas, algo que permite una excelente afinidad con las células receptoras de la piel.

Entre los activos que utiliza la gama de productos de Riscell en sus tratamientos antienvejecimiento se encuentran: el factor de crecimiento transformante beta 2 (TGF – β2), el factor de crecimiento epidérmico (EGF), el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), el factor estimulante de colonias de granulocitos y monocitos (GM-CSF), el factor de crecimiento insulínico (IGF) y el compuesto ácido hialurónico.

A continuación se detallan los tratamientos faciales con factores de crecimiento disponibles, así como sus principales formas de actuación:

Es evidente que la biotecnología avanzada con factores de crecimiento da un portazo a gran parte de las intervenciones de cirugía plástica de rejuvenecimiento facial, haciendo realmente posible que se luzcan menos años sin la necesidad de pasar por quirófano. No cabe duda que los avances en la medicina regenerativa ofrecen resultados factibles, seguros y rápidos que, sin lugar a duda, seguirán siendo responsables de muchas de las sorpresas en el futuro de la estética facial y corporal.

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